Las de la tienda de abajo. En cuanto
me ven aparecer con la peque entran en shock y exclaman:
-小老外来了!小老外来了! 小老外来了! (¡Aquí está la pequeña laowai*, aquí está la pequeña laowai!)
También ha vuelto a sucedernos, esta vez en el bus a casa de la bisabuela paterna**: Una paparazza tratando de sacarnos fotos desde un lateral. A pesar de que trataba de disimular, la he pillado y he impedido la sesión involuntaria de fotos.
A otro bus, el nº60, el que me deja cerca de la universidad cada mañana, subo sintiéndome como una piltrafilla cualquiera y bajo con el ego de Victoria Beckham. Es aparecer en el campo de visión de los otros pasajeros y hacerse el silencio (¡y eso que voy sola!). Las miradas se clavan en mí, comienzan algunos cuchicheos sobre mi persona; las mamás me señalan y les dicen a sus hijos en edad escolar:
-你看,外国人! (¡mira, una extranjera!)
Clases gratuitas de geografía humana para el niño y la niña.
El baño de ego, no obstante, dura poco: Me basta recordar que el único requisito para pasar el casting del entusiasmo chino es ser (evidentemente) extranjero. Lo sienten las señoras que salen de su hotel en Pekín o yo, “supuestamente” haciendo una vida de china media.
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Esta entrada, en realidad, es fruto de la desazón. Me doy cuenta de que integrarnos o asimilarnos en China es totalmente utópico. A mí, plin, soy adulta, pero… ¿y si mi hija tuviera que crecer aquí? Casi prefiero las perlas aisladas que nos sueltan en España: Los recordatorios de no pertenencia en Nanjing son constantes.
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*Laowai: Extranjero, guiri. Es un término que odio, aunque los chinos lo dicen con amor, al parecer.
**98 años calza la señora.
Dos semanas sin escribir.
Nanjing me ha fagocitado. Llevo bastante sin dar muestras de vida, y ni ganas que tengo. Unos días rozamos los 40 grados y el 80% de humedad, y otros tenemos lluvias torrenciales, que más que gotas de lluvia parece que alguien se haya dejado el grifo abierto por allá arriba.
Como novedad, para ayudarme a que la sensación del paso del tiempo fuese más liviana, me apunté a un intensivo de chino que ya hemos comenzado hace varios días. Nos están dando una caña bárbara, así que el poco tiempo que me queda -cuando la peque duerme- me toca empollar.
El curso lo organiza una de las universidades de Nanjing. El campus es precioso, y cuando llego a clase, con el gallo de la mañana, me encuentro invariablemente a los viejecitos haciendo ejercicio en los jardines, y ropas tendidas en los árboles…
En cuanto al día a día, trataré de ser diplomática y limitarme a admitir que tengo ganas de regresar, dejar de comer arroz a todas horas y verduras salteadas con verduras, poder ir en bragas por mi casa y hacer y deshacer como la mujer adulta que soy. Y aunque Madrid me gusta poco, nunca más volveré a decir que “Madrid son 9 meses de invierno, 3 de infierno”, porque siempre recordaré el verano de Nanjing, y cualquier otro contexto me parecerá deseable, en comparación.
Hasta el próximo desahogo.
(Entiéndase en sentido figurado)
Y es que dicen los expertos en marketing que “quien no se anuncia, no vende”. Y China ha decidido anunciarse en EEUU.
En el anuncio salen numerosas celebridades chinas (Yao Ming, Jackie Chan, Lang Lang…).
Después de ver el vídeo varias veces, mi impresión es la siguiente: Es un anuncio que los chinos verán con el pecho henchido de orgullo, y los demás con incredulidad y sin tener ni pajolera idea de quiénes son el 90% de los que salen en el vídeo.
Como comento en Zaichina, en mi opinión necesitarán cuatro tazas más de “soft power” (y quizás algo más de originalidad en el marketing) para vencer resistencias… Siempre y cuando el verdadero público final sea el estadounidense, y no el chino.
Vía Zaichina, donde podéis ver imágenes del anuncio en Times Square.
Estudiantes de chino del mundo, dejad de preguntaros desesperados cómo mejorar vuestro rendimiento con el mandarín: Aquí tenéis el vademécum del culebrón taiwanés que esperabais como agua de mayo. Abandonad el libro amarillo y olvidad el 您贵姓. Con mi método, “El chino en 5 culebrones taiwaneses”, aprenderéis chino mandarín rápido y sin dejaros ni un euro.
Llevo lustros diciéndolo: El método audiovisual es el más efectivo para aprender chino después del método “suegros chinos”. Los dramas taiwaneses son superiores a otros métodos tradicionales, por estos motivos:
Son varias vuestras opciones si queréis buscar culebrones taiwaneses, a saber:
He visto muchos culebrones taiwaneses y creo estar en disposición de hacer un Top 5 particular:

Lista completa de episodios de Meteor Garden con subtítulos en chino e inglés
Para mí, Meteor Garden es El Culebrón, y un buen candidato para comenzar a ver dramas taiwaneses, si nunca se ha hecho. La trama es la típica de tantos culebrones: Chica pobre tiene encontronazo con chico rico. El elenco de actores hace recomendable visionar con el babero puesto. Este culebrón tiene una secuela bastante floja.
Factor adolescente: 
Humor: 
Puntuación: 
Lista de episodios de ISWAK, subtitulados en chino en inglés
ISWAK me enganchó en cuanto vi su absurdo primer episodio. La trama: Una chica con no muchas luces se declara a su amor platónico, el mismo día de un terremoto… Este culebrón tiene una segunda parte bastante decente.
Factor adolescente: 
Humor: 
Puntuación:
Lista de episodios de Autumn’s Concerto, subtitulados en chino e inglés
Autumn’s Concerto es uno de los dramas más populares, con una historia dura e inusual. El protagonista es Ren Guang Xi (Vanness Wu), con una vida aparentemente perfecta, y Liang Mu Chen (Ady An), con una vida marcada por el trabajo duro y el sufrimiento. La historia comienza cuando se encuentran.
Factor adolescente:
Humor:
Puntuación:
Lista completa de episodios de ToGetHer
La trama: Una superestrella (Jiro Wang) se ve obligado a entenderse con una muchacha un tanto peculiar (Rainie Yang).
Factor adolescente: 
Humor:
Puntuación: 

Lista completa de episodios de Down With Love
Un experto en divorcios frío y distante (Jerry Yan), una niñera atípica (Ella Chen)… Imaginad el resto, o mejor aún, vedlo.
Factor adolescente:
Humor:
Puntuación:
Estas recomendaciones son sólo un aperitivo, pero sed libres de ignorarlas y buscar los dramas cuyas historias os resulten más atractivas:
Culebrones taiwaneses en Mysoju, con clasificación de 1 a 5 estrellas.
Lista de dramas taiwaneses por orden de popularidad
Si conoces o recomiendas otros dramas asiáticos, si te dan urticaria, si prefieres los japoneses o coreanos o hongkoneses, si no has visto uno en tu vida… tienes la sección de comentarios a tu disposición.
Comencé a aprender chino en 2004.
En todo este tiempo, he probado todos los métodos habidos y por haber para aprender chino, y he llegado a algunas conclusiones sobre las mejores formas de aprender esa lengua diabólicamente compleja (y hermosa al mismo tiempo), el chino:

Acudir a la E.O.I ha sido un método de aprendizaje de chino poco útil para mí. Ya había “probado” en la EOI con el alemán en anteriores años, más jovencita y con mejores resultados. Esta vez, mi experiencia previa como aprendiz y profesora de lenguas me pesó como una losa. Cosas que no me gustaron de estudiar chino en la EOI:
Le doy dos estrellas porque a mí no me sirvió mucho en mi aprendizaje del chino.

Para que este método funcione hace falta que la motivación esté por las nubes y, a poder ser, tener algo de experiencia previa aprendiendo lenguas. En mi caso, funcionó bien. Lo que yo hice:
Le doy tres estrellas, porque me resultó una forma de aprender chino bastante eficaz, siempre en combinación con las que siguen ahora:
Este método engloba las películas, series, televisión y música/karaoke en chino. Yo era mucho de escuchar música fuertecilla y presumir de ver pelis intelectualoides… hasta que me puse a aprender chino y le cogí el gustillo al mandopop y a los culebrones taiwaneses (hasta el punto de dedicar un blog enterito a ambas aficiones).
Para el éxito del método audiovisual, es útil conocerse como aprendiz de lenguas. ¿Tienes buena memoria visual? ¿Te quedas bien con lo que oyes una y otra vez? (eso que en las teorías didácticas se llama estilos de aprendizaje). Si es así, es probable que te funcione ponerte a escuchar música en mandarín con sus letras delante, o bien ver alguna peli con subtítulos.
Advertencias:
Le doy cuatro estrellas, porque no siempre se aprende, pero un@ se alegra la vista.

Si tienes pareja china y crees que te va a servir para aprender mandarín (o el idioma que sea), despierta de tu sueño y enfréntate a la realidad: Tu novio no tiene tiempo, ni ganas, ni paciencia para enseñarte.
Le doy una estrella, porque la pareja es un factor que motiva para aprender un idioma, pero sin hacer esfuerzo por otros lados, uno no pasa de decir “hola, adiós, cerveza, gracias”.

Este método es fantástico y los resultados están asegurados: La mejor forma de aprender una lengua como el chino es ir a territorio en el que se hable chino y que te rodee por todos lados, todos los días, a todas horas. Si lo combinas con clases y estudio personal, acelerarás la cosecha de resultados de 150 años a 5 (aproximadamente).
Nota: Este método queda invalidado si vives en un gueto guiri y sólo te juntas con extranjeros como tú.
Cinco estrellas.


Es El Método. Todos los demás palidecen en eficacia en comparación: Un día con tus suegros equivale a varios meses en la EOI; un mes con tus suegros, al visionado de 5 series taiwanesas completas (tomando apuntes). Parece ir a la par con el “método novio/marido instructor”, pero nada más lejos de la realidad.
Advertencia: A este método le doy 10 estrellas, pero puede provocar insomnio y locura transitoria. Recúrrase a él con moderación y consulte con su farmacéutico.
Perdón por el título tan tópico. Lo que sigue es mi personal top 10 de chinos/taiwaneses cañones. Al confeccionarlo, me doy cuenta de que me van los jovencitos; no sé si debería hacérmelo mirar. Mi listado parece consecuencia directa de mi amor por los culebrones y los cantantes taiwaneses, qué se le va a hacer. Como tengo a la niña en brazos, me limitaré a poner foto, nombre y enlace a la Wikipedia.
¡¡Y sí, por fin un post sin foto de bebé!!
10
Wu Zun. Actor y cantante. |
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9
Aaron Yan. Cantante taiwanés y yogurín.
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8
Jiro Wang. Cantante y actor taiwanés. También yogurín.
Qué le voy a hacer, mi depravación no conoce límites
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7
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6
Jincheng Wu, también conocido por unos pocos como Takeshi Kaneshiro.
Actor, híbrido de japonés y taiwanesa. |
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5
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3
Vic Zhou, actor taiwanés
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2
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1
Jay Chou. Cantante taiwanés
No podía ser de otra manera. El único por el que me divorciaría de ZF. |
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Ma Ying-Jeou. |
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Desgraciadamente, en mi lista sólo caben mis filias principales, y no las secundarias.
Con esto y un bizcocho, doy por terminada esta lista totalmente parcial y voy a pasear con mi hija. La he elaborado porque a la de 20minutos, en la que podéis votar si queréis, le faltan nombres importantes para mi gusto. Por ello me he abstenido de votar y hago aquí mi ranking.
PDT: Por supuesto, el número uno de honor es para ZF.
Chinese men, most handsome chinese men, asian men, taiwanese men, top ten, top 10, ranking



Resulta que corre la voz de que, además de tenerla como un cacahuete, son poco atractivos (o decididamente feos), nada cariñosos, machistas, y tan románticos como Pippin (mi conejo de Angora) tras un mes de abstinencia.
Estas generalizaciones me las tomo con filosofía. Hace tiempo que paso de los que nos miran en el metro, y de los comentarios que me hacen (y de los que reprimen).
Mi novio es chino, y no lo cambio por un Brad Pitt con media alma de Arguiñano y la otra de Bricomaniaco.
Son tantas sus virtudes que no me voy a poner a enumerarlas, y a argumentar por qué desmonta punto por punto los tópicos que caerían en su contra. Como diría Raphael, ¿qué sabe nadie?
Sí: Es posible estar con un oriental. Los hombres de las fotos de la entrada de hoy, son el resultado de una historia de amor entre uno de estos indeseables, y una occidental (tan ciega como yo). No tiene mala pinta el resultado.
las pelis de Wong Kar Wai, quiero decir.
Aún recuerdo esa tarde en la que a Andrés, a Ana y a mí nos dio por entrar al cine a ver 2046. La verdad es que, ya a mitad de la película, empezábamos a emitir miradas a lo “¿Cuándo puñetas va a acabar esta tortura?”. Allá por las 2 horas de peli, cuando el final se aproximaba, me sentía como si me hubieran atado a la butaca unos secuestradores, e ideado un suplicio interminable, más efectivo que obligarnos a escuchar toda la discografía de Julio Iglesias.
Eso sí, al salir del cine, no se si sería el Síndrome de Estocolmo, empecé a tener la impresión de que la peli me había gustado. Al cabo de unos meses, incluso compré el DVD.
Pero ayer, con Chungking Express…
No estaba en una butaca de cine, ni había pagado 6 euros para obligarme a mirar la pantalla. Me dispuse a ver la peli. Típica estética wongkarwaiana. Un doblaje pésimo, por cierto; ¡con lo interesante que hubiera sido ver la mezcla de idiomas que hay en la peli!
Unos diálogos de una profundidad insondable:
(En un restaurante de comida rápida)
Tony Leung: ¿Te gusta pensar?
Wang Fei: No lo sé, nunca lo había pensado. ¿Y a ti, qué te gusta?
Tony Leung: (Se acerca coquetamente a la oreja de Wang Fei, y susurra) Las ensaladas.
Wang Fei baila muchas veces California Dreaming, y las escenas sexuales o asexuadas las surcan aviones de diferentes tamaños. Interesante símbolo.
Mi mente se distraía cada vez más, en parte porque en el libro que estoy leyendo, The Valley of Horses, comenzaban unas descripciones muy minuciosas del intercambio de fluidos entre dos personajes.
La carne es débil, y la mente mucho más. Me centré en la carnaza, y apagué la tele. Otra vez será, Chungking.
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