A raíz de la publicación de un articulito en el WSJ sobre la superioridad de las madres chinas (mucho habría que matizar sobre el artículo en sí y sobre el libro de Amy Chua que publicita, pero no seré yo quien lo haga), se nos da un supuesto decálogo de cómo criar hijos “a la china”, a saber:
Si quieres que tus hijos sean unos ases, no les permitas…
Dormir fuera de casa. Quedar con los amiguitos para jugar. Participar en una obra de teatro del colegio. Protestar por no estar en la obra de teatro del colegio. Ver la tele o usar el ordenata. Elegir sus propias actividades extraescolares. Sacar una nota que no sea sobresaliente No ser el número uno en todas las asignaturas (excepción: gimnasia y teatro). Tocar un instrumento que no sea el violín o el piano. No tocar el violín o el piano.
El artículo se ha ido extendiendo por la red de forma imparable. De manera bastante previsible, nos lanzamos todos a escribir cómo la forma de crianza china es una barbaridad y cómo la nuestra (por opuesta, por distinta, por judía) es la mejor. El sinófobo aprovecha para meter el típico comentario sobre la amenaza amarilla que cría robots, y el sinófilo para lanzar una oda a los padres chinos. Y yo me pregunto:
Lo único claro en todo este lío es que Amy Chua va a vender su libro como petardos en la Nit de l’Albà, y que no hay nada más insoportable que un padre dando lecciones a otros de cómo serlo o no serlo.
(Entiéndase en sentido figurado)
Y es que dicen los expertos en marketing que “quien no se anuncia, no vende”. Y China ha decidido anunciarse en EEUU.
En el anuncio salen numerosas celebridades chinas (Yao Ming, Jackie Chan, Lang Lang…).
Después de ver el vídeo varias veces, mi impresión es la siguiente: Es un anuncio que los chinos verán con el pecho henchido de orgullo, y los demás con incredulidad y sin tener ni pajolera idea de quiénes son el 90% de los que salen en el vídeo.
Como comento en Zaichina, en mi opinión necesitarán cuatro tazas más de “soft power” (y quizás algo más de originalidad en el marketing) para vencer resistencias… Siempre y cuando el verdadero público final sea el estadounidense, y no el chino.
Vía Zaichina, donde podéis ver imágenes del anuncio en Times Square.
La concesión del Nobel de la Paz al disidente chino Liu XiaoBo está recién salida del horno. Como bien sabemos, el premio Nobel de la Paz se falla en Noruega, por lo que hoy me pareció particularmente relevante transmitir lo que se está publicando en la prensa noruega sobre la concesión del premio al último galardonado. Para análisis sesudos del tema, Chinochano (y comentarios) o Zaichina. Para todo lo demás, Aorijia.
Suelo leer la prensa noruega para seguir en contacto con el país y no olvidar el idioma. Siempre recalco a mis conocidos las paridas que suelen poblar la prensa noruega, lo que interpreto como un signo de la burbuja de prosperidad en la que viven (y que envidio ahora, en la distancia). Son eventos de importancia, como la concesión del Nobel, los que hacen cambiar un poco las portadas noruegas. Y esta concesión a Liu XiaoBo está teniendo mucha repercusión en el normalmente pacífico-país-en-el-que-nunca-pasa-nada.
Para averiguarlo, comienzo mi repaso a la prensa noruega, de la seria a la amarilla:
El diario Aftenposten (cuya portada de hoy vemos más arriba) es un ejemplo de prensa seria. En portada tenemos la reacción noruega a la airada respuesta China a la concesión del Nobel. Destacan en portada:
En la edición online, Aftenposten muestra preocupación por la esposa del disidente.
Para encontrar las menciones al Nobel en Dagbladet hay que bucear bien en la portada digital. Dagbladet suele elegir portadas y titulares llamativos, para lectores poco exigentes.
Los titulares que destaca Dagbladet son:
VG, un cruce entre el periódico 20 Minutos y la Vanguardia, destacaba en portada lo siguiente:
También destaca en portada una entrevista al catedrático noruego Alrnulf Kolstad, quien afirma que el premio está mal interpretado, y que es un caso de arrogancia occidental.
[El comité] asegura que el premio representa la construcción de paz en el mundo, pero no es difícil encontrar un disidente en un país de 1.300 millones de habitantes [...]. Es una contribución más al etiquetado de China por no ser un país democrático, observado desde una perspectiva occidental. Pienso que es un premio mal entendido, y es lo mismo que pensarán los chinos.
La preocupación por las consecuencias económicas del premio para Noruega es una constante en las noticias. Arriba, una captura de pantalla de un periódico local norteño, el Avisa Nordland, en la que estima las pérdidas para este año en unos 380 millones de coronas noruegas (47 millones de euros).
Me interesaba especialmente conocer lo que se está comentando en los foros noruegos. Las encuestas muestran que cerca de un 50% está de acuerdo con la concesión, repartiéndose el resto de los encuestados entre los que “no saben” y los que no están de acuerdo. Así se muestran también las opiniones en los foros:
Un premio muy bien dado. Muy bien por el comité por su valentía al otorgar el premio a un disidente encarcelado por sus ideas políticas. Jarek
La pregunta no es qué puede perder Noruega en acuerdos comerciales, sino qué pierde el mundo si las dictaduras toman el control. Rune F.
Muchos manifiestan la poca credibilidad del premio Nobel de la Paz por la concesión del año pasado a Barack Obama (y otros galardonados en el pasado).
Para ser sincero, todo este asunto me importa una mierda desde el fiasco del año pasado. Oculos
El comité está totalmente hundido en la mierda. Haber otorgado el premio a Kissinger y Obama nos muestran la simple realidad. Kul Djevel
El Premio Nobel es una broma y funciona como los Oscars de la política occidental. Pengeskap.
Son frecuentes los comentarios que analizan si las peticiones originales de Alfred Nobel van quedando, poco a poco, desvirtuadas, para lo que suecos y noruegos destripan el testamento punto por punto y se enzarzan en discusiones casi cómicas:
Tanto las traducciones al noruego como al inglés del testamento sueco de Alfred Nobel son erróneas. Alfred Nobel escribe [que el premio Nobel de la Paz debe concederse a quien promueva la] “hermandad entre la gente” (sueco), y no la “hermandad entre naciones” (noruego) ni la “fraternidad entre naciones” (inglés). Lusekoftan.
¡Lo que os molesta a los suecos es no poder entregar el premio más codiciado! Fiskarguten
Pero esto forma ya parte de las rencillas entre Noruega y Suecia
La prensa noruega muestra preocupaciones comunes por las posibles repercusiones del premio para la economía del país, aunque no duda de la idoneidad del premio. Los noruegos, por su parte, muestran cierta desilusión por el cariz que vienen tomando los Nobel de la Paz. Se leen más comentarios y entrevistas críticos con la decisión de este año que en la prensa española, pero suele haber acuerdo en que Liu XiaoBo es un digno ganador.
Los que seguimos la prensa noruega estaremos entretenidos una temporada.
Añado: ¡Por fin otro notición relacionado con China! Empezaba a aburrirme la calma chicha.
Si me viera en la disyuntiva de comer carne humana para mi supervivencia o morir de hambre, el dilema sería terrible para mí: ¿Muslo o pechuga?
Con esta introducción, puede entenderse que no haya tenido problemas en comer guiso de reno, lenguas de bacalao y de pato, alce, burro, perro, tortuga, paloma, conejo, caracoles, serpiente, huevos de toro, e incluso salchichas. La culpa es de mi madre, que echaba sesitos en mis papillas de pequeña.
Esta entrada está relacionada con lo que, a todas luces, no se podrá comer en China en un futuro próximo: Ni carne de perro, ni carne de gato.
Sobre el tema del consumo de carne de perro en China escribí en una entrada de 2006, nada menos (“La carne de perro está buena“). En ella, defendí que el rechazo a comer cierto tipo de carnes es una cuestión meramente cultural. Esto es algo que sigo sosteniendo: Lo único que nos hace ver una tarántula como no comestible, un perro como mascota y un cochinillo como un jugoso almuerzo, es haber nacido en (por ejemplo) Castilla en lugar de en Camboya. La única excepción es que uno sea un vegano declarado y todo consumo de carne le resulte igual de aberrante.
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Durante las Olimpiadas, se prohibió en Beijing servir carne de perro en los restaurantes. Ahora me entero, gracias a Zhenru, de que es muy posible que los días para el consumo de carne de perro y gato en China estén contados.
A la creciente presión social (como muestran las imágenes de esta entrada) y las quejas por el trato que se da a perros/gatos antes de ser sacrificados, se añaden los proyectos de ley gubernamentales, que penalizarán el consumo de carne de perro y gato en cuanto sean aprobados.
Cabe subrayar que el consumo de carne de perro/gato no es algo generalizado en China (al contrario de lo que usualmente se da a entender). En particular, la carne de perro es bastante más cara que la de otros animales, así que sólo la consume quien quiere (es decir, no nos darán perro por cordero/挂羊头卖狗肉
). La carne de perro se consume también en otros países asiáticos, y son generalmente perros criados para servir de almuerzo…
¿Sabes que van a prohibir el consumo de carne de perro en China?
-No me lo creo. No me parece bien.
¿Y eso?
-Es una discriminación de la carne.
Los perros son mascotas
-¿Y si tengo un cerdo como mascota, van a prohibir comer cerdo también? ¿Y si tengo una serpiente de mascota, tampoco voy a poder comer serpiente?
Tratan fatal a los perros antes de matarlos
-No me parece que el cerdo de la matanza de Ávila chillase de gusto tampoco
A pesar de que hay quien duda de si esta medida se toma más para complacer a las sensibilidades occidentales que a los ciudadanos chinos que se oponen al consumo de estas carnes, el debate está servido.
¿Has comido carne de perro alguna vez, lector? ¿Qué os parece la medida? ¿Dónde está el límite de lo comestible? ¿Habéis comido alimentos que a otros les causen extrañeza?
Esta entrada ha sido posible gracias a Hanwubai, que siempre está al tanto de todo lo que se cuece.
Mis disculpas: Este “artículo” también versa sobre periodismo, tema del que sé poquísimo, y sobre el que me permito el lujo de opinar.
Se trata de la exposición clara y concisa por parte del periodista o el responsable de una columna, de las ideas, opiniones o juicios propios , expuestos en forma crítica a la opinión pública.
(Del lat. iudicĭum).
1. m. Facultad del alma, por la que el hombre puede distinguir el bien del mal y lo verdadero de lo falso.
2. m. Estado de sana razón opuesto a locura o delirio. Está en su juicio. Está fuera de juicio.
3. m. Opinión, parecer o dictamen.
4. m. Seso, asiento y cordura. Hombre de juicio.
El siguiente artículo de opinión (gracias al enlace de Zaichina) viene a demostrar que en los artículos de opinión caben los juicios del opinante, pero también los prejuicios. Y demuestra que dichos prejuicios pueden encontrar resonancia y ser publicados en un periódico de tirada nacional.
Se titula La bomba china y está firmado por un tal Alfonso Rojo para ABC. Mi intención no es perder mi tiempo analizándolo, pero es de una comicidad extrema: El periodista consigue de manera magistral reunir en unas líneas buena parte de los bulos que circulan a pie de calle sobre China/inmigrantes. La diferencia estriba en que estos prejuicios, verdades a medias o falsedades enteras nos los encontramos en el ABC elevados a la categoría de “verdad”, y no en la tasca de la esquina.
Vamos allá:
La bomba china
Lo de China no es que inquiete; espanta.
Olvídense de esa leyenda urbana según la cual la razón por la que nunca vemos esquelas de chinos en los periódicos es porque trocean delicadamente a los que fallecen y los echan al chop-suey
Algo chirría en las estadísticas (…) cada día encontramos más asiáticos detrás de los mostradores de los todo a 100 y en los restaurantes étnicos, lo que alimenta la tesis de que se cuelan por el aeropuerto de Barajas a mogollón, aprovechando que a los ojos de un occidental casi todos se parecen.
Cosas aparte, lo de China es para echarse a temblar.
Bien, dejemos a los chinorris y a sus muertos, y vayamos al plato principal: China. Agarrémonos los machos:
El país, el más grande de Asia y el más poblado del mundo, es ya el primer consumidor de energía del planeta, por delante de los mismísimos Estados Unidos.
Entre los récords que ostenta, destaca (…) como no podía ser de otra manera, en accidentes laborales, desastres ecológicos y epidemias raras.
Si sólo fuera lo anterior, uno podría respirar, pero es que también es el país con mayor número de ejecuciones al año. (…) cada año se apiolan a unos 1.700 desventurados. Casi siempre de un balazo en la nuca, que paga la familia del condenado, para ahorrar.
En fin, todo un muestrario de sabiduría popular en unas líneas (por cuya excreción es pagado el periodista, suponemos). Pero no quiero equivocarme: Estoy segura de que antes de publicar nada, obtuvo todos los datos estadísticos de la mano del mismo Hu JinTao (China no suelta prenda con nadie, pero con él seguro que sí lo hizo), y además se pateó los restaurantes “étnicos” (sic) de España entera para comprobar que, los cada vez más abundantes chinitos, están riquísimos en el chop suey.
Hola, me llamo Paola Monetta y no hablo inglés. Ahora mismo estoy en Boston, ¡qué manía tienen de tener todo en inglés! Estamos en octubre y hace un frío que pela. Aún nadie me ha explicado por qué puñetas tienen todo lleno de calabazas con velas dentro. Bueno, escribiré más adelante, eso si no me pegan un tiro, que ya sabemos cómo se las gastan en Yankilandia.
El fragmento anterior parece de una italiana que anda algo despistada en los Estados Unidos. Parece que no tiene idea de qué va el percal; nada que no se solucione con un poco de tiempo y estudio. ¿Cierto?

¿Y si os digo que Paola Monetta es periodista para Il Corriere y que es la corresponsal de EEUU para su periódico? ¿No haría el fragmento anterior presumir su falta de idoneidad para el puesto en particular? (al margen de que pueda tener 30 años de experiencia a sus espaldas y un CV tan perfecto que habría que encuadernarlo).
No os preocupés: Me he apuntado a clases de inglés y me estoy leyendo “La Letra Escarlata” para entender el pensamiento americano.
Bien, dejémonos de parábolas y vayamos al grano: Chinochano nos refiere en su página de Facebook al blog de la nueva y flamante corresponsal de RTVE en Beijing. Ya planteé en el enlace que puso Chinochano algunas reticencias que me surgieron al leer el blog, que van en el sentido del burdo ejemplo que he puesto más arriba. Resalto algunas perlas:
En la entrada “Como una marciana en Pekín” (título que ya da idea de lo familiarizada que está con China), escribe:
Otra sorpresa menos agradable ha sido la de buscar un restaurante. Sin carta en inglés y solo con las fotos y los caracteres chinos es imposible saber qué se come.
Ajá. La primera cosa nos queda clara: La corresponsal no sabe chino. Ni siquiera parece tener a mano un libro de frases útiles, o haberse estudiado 3 o 4 nociones esenciales del estilo: “Agua, por favor”, “picante no, gracias”. Seguimos:
Nadie me ha explicado todavía la manía que tienen de sacar los zapatos a la escalera y llenar de floripondios las puertas
Dos por uno, como en el mercado: Entrar con los zapatos que has usado en la calle en casa es algo que se hace en pocos países (España es uno de ellos). No es una manía, sino una higiénica costumbre que China comparte con otros lugares del mundo. No hace falta haber viajado mucho para notarlo.
En segundo lugar, me ha llamado la atención su mención a los “floripondios” de las puertas, y es que esos adornos son una expresión cultural china tan básica, que su desconocimiento equivale a ir a EEUU creyendo que Halloween se hace porque les sobran las calabazas (otra vez, mi burdo ejemplo). Pero claro, si la periodista supiera chino sabría qué pone en las puertas (si es que el de dentro se ha casado, si es primavera, si son versos o una forma de atraer la buena suerte).
En “Quince días en Pekín… ¡y estreno de bici!” escribe:
me voy adaptando a las peculiaridades del planeta amarillo y trato de disfrutar las diferencias.
¿Planeta… amarillo? ¿Es que se ha mudado a Springfield? Ah no: Los amarillos son los chinos. Y además, son extraterrestres. Si el racismo nace de la expresión misma del concepto de raza, me parece que un periodista puede buscarse epítetos menos ridiculizantes. Sobre China, ya sabemos que podemos recurrir a expresiones del tipo “gigante asiático” o “dragón”. En definitiva, la corresponsal se siente como Sting en Nueva York, sólo que en esta ocasión los aliens son los otros. La última perla por hoy:
En Un mes de la peor marea negra de China:
Lo que más me ha llamado la atención es la ingenuidad de la gente. Una madre, desde la orilla, veía como sus hijas se bañaban en el mar. “No pasa nada…solo hay un poco de petróleo en la superficie”, me decía la mujer. Un pescador, a solo unos metros de una capa de crudo, aseguraba: “No hay ningún problema con el pescado…porque está muy abajo…y el crudo está por encima”…
Los expertos dicen que el Gobierno debería explicar a la población los efectos de este tipo de vertidos. Pero aquí nadie parece haber explicado nada.
Bien: En teoría habla con una madre china (imagino que intérprete en ristre o usando la lengua de signos porque, no olvidemos, la corresponsal no sabe chino). Sus hijas se bañan en aguas llenas de petróleo. La conversación con un individuo le sirve para etiquetar a toda la gente como ingenua. Estupendo ejercicio de inducción. Además, el gobierno debe explicar por qué no es bueno bañarse en petróleo o pescar… Pero, ¿no lo ha hecho?
[提要]7月27日国家海洋渔业局发布我市海水浴场监测情况:棒棰岛海水浴场水质较好,符合一类海水水质标准;金石滩、星海湾、星海公园、泊石湾、付家庄近岸海域海水没有达到游泳标准。
¿Parece chino? Lo es. Es la lengua oficial en China, ya se sabe. He usado Google (el resaltado es mío).
[*Aclaración para los visitantes que no lean chino: Es la reproducción de un aviso ministerial aparecido en prensa, avisando de las playas de Dalian no aptas para el baño]
Venga, ahora busquemos en inglés:
Xu said Greenpeace had erected signs on the beaches warning people not to swim in the sea, as crude oil contains compounds that do not dissolve easily in water and are known to be carcinogenic
En todo el mundo, siempre habrá quien vaya a buscar berberechos o atraviese ríos en pleno temporal. Si se trata de China, pensemos que la ignorancia supina es propia de todo el país, y aprovechemos para meter el manido comentario sobre el gobierno chino, que siempre queda muy cuco.
Me temo que este escrito está cargado de sarcasmo inútil, y lo siento de veras. Sólo quiero resaltar unos puntos antes de terminar:
¿Cómo decirlo? No se trata de buscar un corresponsal que se ponga unas gafas de color rosa para hablar/escribir sobre China: Se trata de que sus gafas sean lo más transparente posible, y eso sólo lo da el conocimiento… Conocimiento que precisa una inversión de años en estudio y contacto (venga… ¡aceptamos una semana y la Lonely Planet como inversión de tiempo!).
Luego pasa lo que pasa: Que uno se cuelga el título de “Corresponsal en Asia” y se dedica a cubrir ese pequeño continente desde Bangkok, o se pone a hablar en la tele de las Anacletas de Confucio y de cómo los chinos inventaron el pergamino, o de cómo los coreanos se tiran zapatos en el parlamento y los japoneses compran bragas usadas… Total, si no se va a dar cuenta ni Dios de nada, porque con la contribución de más periodistas escasamente preparados en los mass media españoles, el penoso panorama informativo desde Asia se quedará como estaba.
Probablemente nadie haya llegado hasta aquí, pero me he quedado muy a gusto.
De acuerdo a la teoría lacaniana, la metonimia es uno de los dos procesos psíquicos, siendo el otro la metáfora, usados por el inconsciente para manifestarse. Wikipedia
Supongamos que uno se topa con este titular ficticio:
Uno dirá: “No señor, yo estoy en mi casa viendo a Punset y no he visto un subfusil en mi vida”. Cuando somos los implicados, no tardamos en diferenciar los usos de la metonimia.
Veamos ahora la noticia de kilométrico titular que ha aparecido por la portada de Menéame:
Nadie parece percibir que atribuir a una nación/etnicidad entera un hecho constituye una ligera desviación de la realidad, máxime cuando la noticia obvia quién concede los contratos, quién hace de intermediario y quién participa de las ganancias.
A este paso me veo a mis suegros diciéndome que se van a volar monasterios y ahora vuelven…
En definitiva, este tipo de titulares no reflejan sino las fobias de quien los redacta.
En el imaginario colectivo, China aparece de dos maneras dicotómicas:
Se apele a la imagen que se apele, rara vez se encuentra una visión conciliadora entre las dos versiones. Aún más imposible es que se ofrezca una visión realista.
Y todo este rollo lo ha provocado el producto milagro que me encontré ayer al hacer zapping.
Conocimientos milenarios de salud y belleza oriental llegan a Ud. gracias al Té Chino del Dr. Ming (desde ahora, TCDM).
Conocimientos milenarios en una bolsita de té de un euro… Seguro que los chinos toman esto, y por eso están todos tan delgados, ¡ja! Un secreto milenario desvelado…
El TCDM es una mezcla de hierrrrbas exóticas conocida desde hace mucho tiempo en regiones remotas de La China.
Si todo en “La China” es remoto, y el té es de sitios remotos de China, más exótico imposible.
Esta combinación única [...] logra un balance perfecto entre la energía del cuerpo y la tierra para brindarles salud y energía vital.
Esta parte me pasmó. Ni siquiera es un discurso pseudocientífico, como los que abundan para vender presuntos timos medicinales del s. XXI como las pulseras Power Balance… ¡es que es un discurso pseudometafísico! Un té que te equilibra con la tierra… ¡Con razón lo venden a razón de 1 euro la bolsa!
Veamos a la china que prepara el té en el anuncio:
Y lo que prepara:
Un jarrón chino, una taza china, hierbas, una figura de porcelana.
Sigamos con las perlas del vídeo:
¡Pruebe la milenaria solución que está haciendo adelgazar a millones de personas en todo el mundo!
Si millones de personas están cayendo en el cuento, que ni siquiera es chino aunque así nos lo quieran hacer ver, es que la credulidad no conoce fronteras.
En la página web, que no voy a molestarme en enlazar (¡no se os fuera a ocurrir gastaros los cuartos!) no mencionan nada de la composición de los hierbajos. Eso sí, te dicen que hay que combinar el carísimo tratamiento con ejercicio y dieta. ¡Albricias! Pues ya lo tenemos. Haz ejercicio y dieta, y tómate un par de vasos de té verde de toda la vida, y probablemente el adelgazamiento y el equilibrio con la tierra sea idéntico.
El cuanto al señor que han escogido para la foto…
No nos engañemos, si en la China rural fuesen capaces de “colar” hierbas a casi 60 euros la caja de 60 bolsas, hace tiempo que habrían salido de la pobreza.
La entrada no da más de sí por hoy; me voy al parque. En el próximo post analizaré el penoso uso de los caracteres chinos al servicio del márketing del logo.
Así se rebautizó la película de Lu Chuan, 南京!南京!! (Nanjing, Nanjing!), que retrata el episodio histórico conocido (y muy desconocido) de la Masacre de Nanjing (también llamado el Rapto de Nanjing, la Violación de Nanjing, etc).
“Ciudad de Destrucción y Muerte” ha sido galardonada con la Concha de Oro a la mejor película en el Festival de San Sebastián.
Me alegro mucho por Lu Chuan, y porque quizás algunas personas acudan a ver la película y oigan por primera vez sobre la masacre que tuvo lugar en la antigua capital.

Buscando en El Mundo la noticia, encuentro que hasta el momento no les ha dado tiempo a hacerse eco de ella. Sin embargo, sí se mencionó la película hace unos días. Con bastante poco tino, el “enviado especial” habla de ella como de un ejercicio de propaganda. Claro, si la película la firma un chino es un ejercicio de propaganda; si la firma Spielberg, una lección de historia. Como “pitoniso” no tiene mucho futuro el enviado especial.
Casada con un nanjinés, carezco de la objetividad necesaria para afirmar que lo de algunos medios españoles lleva tiempo oliendo, y no a madreselva nocturna precisamente.
Si alguna vez pasáis por Nanjing, podéis visitar el Museo dedicado a la Masacre de Nanjing, con impresionantes documentos gráficos y restos de la masacre… Difícil de olvidar.
-Para leer más sobre la Masacre de Nanjing
Lo siento, no puedo evitarlo después de leer la noticia sobre los estudiantes en cuarentena en China, es que no tiene desperdicio. Aquí está mi recreación para “El Mundo al Revés”. Pongo lo mismo que El Mundo pero en menos palabras.
Son cada vez más los programas patrios en los que se hace un hueco a ciudadanos chinos (en los que se habla de China, en los que se habla con chinos, en los que se hace un hueco a Asia). Aquí va una pequeña selección:
– En la recién estrenada “A ver si llego“, sale Wang (Hugo Kim) haciendo de galán… No, no es cierto. Como podemos ver en la imagen, es comerciante. En teoría vende flores, pero también puede venderte Viagra, mientras lucha por distinguir la /r/ de la /l/ y por conjugar verbos.
En el capítulo inicial, los chinos del barrio mostraron sus dotes para el KungFú. No se libraron de comentarios sobre la forma de sus ojos, ni sobre cómo dinamitan el comercio local. Para finalizar el retrato realista del inmigrante chino en España, Wang trató de comprar carne podrida para el restaurante de un familiar (no nos quejemos, al menos no era carne de gato callejero).
Pego el vídeo-avance de la serie. Es (¿el vídeo, la serie?) infumable, así que para quien quiera ver el KungFú y las trenzas estilo Fu Manchú, que pase al minuto 2:46. Más muestras de arte marcial en el 5:04 (“-Chinorris, que yo no he desayunado”), hasta el final (para quien tenga paciencia):
- En Física o Química teníamos a Jan (Andrés Cheung), cuya habilidad principal era dibujar cómics. Jan incluso tenía una relación con una chiquilla española, por cuyo amor luchó contra un matrimonio concertado con una muchacha china (ya sabemos que los matrimonios concertados son el pan nuestro de cada día en China). Sin embargo, la malvada Xiao Mei destruyó la relación (el cómo no tiene desperdicio):
El personaje de Andrés Cheung ha sido finiquitado para la temporada que viene.
- En Hospital Central, ha habido alguna que otra aparición. Un botón de muestra:
- Actualización (gracias a Sergio por el chivatazo)
-En Mi Gemela es Hija Única, serie relativamente reciente de T5,
tenemos a Pepe (Pepe Lee/ Pepe Li), de origen chino pero crecido en
España. El muchacho estudia Ingeniería de Caminos y ayuda en la tienda
de alimentación de “Anachú”, su madre.
No he encontrado fragmentos de esta serie en Youtube (Telecinco no hace
buenas migas con esta página), pero da la impresión de que Pepe es presentado sin el exotismo histriónico que emplean en otras series.
El actor, Joy Rodríguez Hirayama, habla en el vídeo siguiente sobre la presencia de actores de rasgos “exóticos” en la tele:
Mi Gemela es Hija Única también va a ser finiquitada pronto…
- Saltamos de las series a la telerrealidad: En GH10 teníamos a Li, pero pasó bastante desapercibida por la casa, y no cumplió su objetivo de dar a conocer al público español “cómo son los chinos realmente”.
- Por último, un fragmento del concurso Pasapalabra, en el que las concursantes despliegan sus grandes conocimientos sobre el tema “ASIA“, ese pequeño y lejano continente:
(Buen fin de semana a los que hayan conseguido leer hasta aquí, y a los que no también).
Como novedad, el que esta vez no opinen anglosajones (que suelen clamar al unísono que rueden cabezas) ni españoles (que suelen afirmar que es un gesto amoroso lleno de simpatía). Los que opinan en el artículo de eBpP son los principales interesados: Un puñado de ciudadanos chinos.
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