Noruega

Dios mío, ¿qué he hecho?

Vaya, justo cuando me propongo volver a bloguear, resulta que me llega un cargamento de ensayos que corregir (¿descifrar?). Esta tarea convierte las pocas neuronas que me quedan en picadillo.

Tomar decisiones en la vida a veces nos muestra cuáles son las prioridades. Este lugar es de una belleza extraordinaria, tengo un buen trabajo, y mi cuenta corriente está lozana… Sin embargo, tengo la sensación constante de que pinto menos aquí que Bisbal en un anuncio de champú para cabello liso (hacer chistes nunca ha sido lo mío).

Yo pensaba que necesitaba quitarme la espina de Noruega, pues viví aquí hace unos años y la experiencia se vio interrumpida de forma precipitada. No se me ocurrió pensar que, en este tiempo, han cambiado muchas cosas en mi vida, por lo que las circunstancias anteriores quedaban invalidadas.

Aquí me veo, entre islas y montañas y glaciares, pero echando de menos los paseos con mi perro entre cardos y espinos; viendo la tele noruega mientras procuro meterme en la cabeza nuevos caracteres chinos…

Pasaré los meses que me quedan aquí lo mejor posible, aprovecharé para mejorar mi chino, y aprenderé la lección que me ha enseñado el mejor maestro de todos: la experiencia.

Vuelvo

…y no porque lo que tenga que decir sea más bello que el silencio (ver post precedente), sino porque aquí poco tengo que hacer, aparte de ver la lluvia caer.

¿Cuánto tiempo he estado ausente? Un embarazo, prácticamente. Mucho ha cambiado en este tiempo.

Vivo en el norte de Noruega… Una oferta laboral que no pude rechazar. Pensaba que regresar a Noruega me haría retomar mi gusto por lo nórdico, pero de alguna manera no ha podido reemplazar mis inclinaciones por lo chino. Cuando no estoy trabajando, estudio chino, escribo chino, o me trago culebrón tras culebrón taiwanés con un gusto tremendo.

Mi novio está en España. Y mi perro.

En esta nueva etapa supongo que no podré hacer mucho más que centrarme en las pequeñeces que me ocurren, y quejarme del frío que paso.

Lofoten

Este es el escenario en el que transcurre ahora mi vida. Calma chicha.

Invitación al sueño

-Pura divagación. Buen somnífero, si me preguntas.-

Recuerdo cuando me mudé a Noruega. Llegué al que es, probablemente, uno de los lugares más lluviosos de Europa (Bergen), arrastrando una maleta gigantesca y una guitarra.

Aunque era un 13 de agosto, estábamos a las puertas del frío otoño, y las horas de luz mermaban día a día de forma claramente perceptible. Vivía en la parte sombría de la ciudad, en una habitación con paredes y cortinas de color gris y azul. Pasaba el día en penumbra.

A decir verdad, las ilusiones que llevaba en la maleta no me hacían los larguísimos días de invierno más llevaderos. A pesar de ello, cumplí mi objetivo: Empaparme de la cultura y lengua(s) noruegas, y de sus gentes. Intenté entenderlos, y su forma de relacionarse, de la forma más próxima a su punto de vista que pude inventarme. Y resultó. Oye: disfruté.

Me pregunto si en China podré hacer algo parecido.

Antes de ir a China, sé que cuando ponga el telediario me entrará un cabreo considerable, y que será recomendable que deje hibernar al activista político que hay en mí. También sé que la gente me mirará por la calle, que no podré cotillear en Google como me hubiera gustado (?), y que mis hábitos gastronómicos sufrirán cambios.

Ahora bien, a pesar de todas las desventajas existentes, espero poder meterme a escribir aquí sobre China, con la misma actitud que tenía en mi anterior etapa como exiliada: Contar lo chungo que es sacar la matrícula de la bici, lo poco manejable que es llevar a mi perro de paseo en calles llenas de gente, poner una foto de mi exótica boda, y tonterías por el estilo.

Cada vez tengo más miedo. Me pregunto si me entrará el síndrome del expatriado angloparlante en China, y me dedicaré a echar pestes contra los chinos, pues los muy gilis no hablan español y comen con palillos (cosas de esas que se suelen leer en los blogs yankees, pero metamorfoseadas). Me da miedo que China sea un reto que no pueda superar.

Quién sabe.

Ya acabo. Es que hoy me ha dado por hurgar en las últimas entradas de Talktalkchina, y me he puesto hasta de mala leche. Y luego, los temores… Nunca Mais.

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  • Aorijia (Esta mañana tampoco he podido cerrar la cuenta en Bankia. http://t.co/pph1mXZK). - posted on 10/05/2012 21:11:45
  • Aorijia ¡La jeta de algunos! Email de hoy: "Todos los pasos a dar para traer a un amigo peruano a Barcelona por periodo de dos meses. Gracias". - posted on 10/05/2012 21:08:34
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