Al poco de nacer mi hija, mi suegra me preguntó si la mandaría a China con ellos.
-Claro, alguna vez iremos.
Luego me aclaró que se refería a dejar a la niña con ella mientras nosotros estábamos en España, “criar a un hijo sola es muy difícil”, dijo.
Mi cerebro estuvo un rato tratando de procesar la idea. “¿Me está proponiendo que ellos nos la críen en China? ¡No puede ser! Debo haber entendido mal”.
-Mira -me contó-, cuando ZF tenía dos años y su hermano cuatro, los mandé a un internado, ¡yo tenía mucho trabajo! Luego, cuando empezaron el colegio, se fueron a vivir con su abuela, que vive más cerca del colegio. Los veía los fines de semana.
(“Sí, definitivamente he entendido bien”).
Mi boca declinó la propuesta cordialmente.
-Gracias… Prefiero que la criemos sus padres.
Al llegar a China, es corriente ver a abuelos ocupándose de los nietos como cuidadores primarios. Poco después del mes posparto del que hablo en una entrada anterior, toca volver al trabajo. Es entonces cuando entran en juego los abuelos, que perciben la crianza del nieto como su obligación para con sus hijos.
Gracias a la política del hijo único, además, nos encontramos a dos pares de abuelos con un único nieto al que criar.
Por el día, se ve a los abuelos cuajando plazas y parques, o llevando a los nietos a las zonas de juegos del KFC (¿he dicho ya que en Nanjing no hay ni un puñeteto parque infantil público? ¡Todos los columpios son para ancianos!). Se ocupan del pequeño desde que es casi recién nacido con dedicación absoluta.
Tampoco es inusual que los nietos vivan con los abuelos. A veces es por necesidad, o porque los abuelos viven cerca de un colegio mejor. Otras veces es por inercia.
Un primo de ZF tuvo una niña hace dos años (la tuvo su esposa, se me entienda). Al mes la dejó con su madre y se marchó con su mujer a estudiar a Tokio (allí siguen).
En Madrid, conocemos ya a varias parejas chinas que, no teniendo necesidades económicas, prefieren traer a su hijo a China mientras ellos están en España y que se lo críen los abuelos.
Si bien no puede sacarse una estadística de la experiencia personal, sí que he podido percibir algunas diferencias.
No es poco corriente que los abuelos en España cuiden de los nietos mientras los padres trabajan, pero sí me parece poco corriente que los abuelos españoles se queden a los nietos el 100% del tiempo.
Mi madre tiene 50 años, está como una rosa y disfruta mucho de su nieta, pero creo que si le dijera que le dejo a la cría y me voy a vivir a las Feroes, me mandaría a freír morcillas (con razón, creo yo). Por otra parte, aunque estoy segura de que lo haría bien (nos ha criado a mi hermano y a mí y somos más o menos normales), no sería justo para ella y, para qué negarlo, yo tampoco haría algo semejante salvo obligada por unas circunstancias muy extremas.
Mi suegra tiene algo más de 60, tiene artrosis en la rodilla y anda malamente. Mi suegro está delicado de salud. Aún así, se han mudado entre semana a la casa de mi cuñada, una muchacha tibetana que está embarazada de casi 3 meses. Le preparan la comida y limpian la casa. Se quedarán allí hasta que lleguen los padres de ella desde LinZhi. Cuando nazca el crío, ¿qué pasará?
Desde luego, las relaciones familiares son un mundo de un país a otro. Sigo luchando para comprenderlas.
Continuará…
La mayor parte de los mensajes que me llegan a través del formulario de contacto tienen uno de estos propósitos:
Además, de las búsquedas que hacen los visitantes casuales para llegar a esta página, una de las que más se repite es
(siendo L* la letra del alfabeto que se te ocurra).
Hoy quiero responder desde aquí a un mensaje que me llegó esta madrugada, aunque creo que en este blog he dado mi punto de vista sobre los tatuajes en chino alguna vez:
Hola,el jueves quiero hacerme un tatuaje en chino en el cuello del nombre de mi marido (1).las letras (2) me las a dibujado una china (3),una conocida(no cualquiera).aunk por lo k e leído,en tu vlor,se hacen muchísimas chapuzas.el tatuador que me lo hará lo conozco y dibuja muy bien (4) .no kisiera k me hicieran una chapuza,algún consejo d como hacerlo bien?
Hola, visitante casual. Trataré de ir al grano:
- (1) El chino no es un alfabeto. No puedes ponerte el nombre de tu hijo, o el de tu artista favorito. No hay un equivalente directo entre las letras españolas y los caracteres chinos porque…
- (2) En chino no hay letras, hay miles de caracteres silábicos. Lo máximo a lo que puedes aspirar es a que algún conocido adapte bien tu nombre al chino según la fonética, o bien ponerte un nombre en chino (si ya sabes chino, o conoces a un chino que te aprecie y te quiera bautizar).
-(3) Que un chino “conocido” te escriba algo en un papel diciendo que es tu nombre no es garantía de nada. No vale el del frutos secos, o el camarero del restaurante.
-(4) Por último, y casi lo más importante de todo: Para hacer bien un tatuaje en chino, no hay que dibujar bien: Hay que saber escribir en chino.
Punto.
Cada uno decide qué se pone en la piel.
Desde aquí, simplemente desaconsejo tatuarse en lenguas de las que no se tiene ni idea. Si uno va a hacerlo, recomiendo que se haga en élfico, que al menos garantiza que uno no se topará con algún buenorro de Tierra Media que venga a reírse del tatuaje.
——–
En definitiva, todo lo que se pueda decir sobre los tatuajes en chino puede resumirse en una oración:
Para que un tatuaje en chino esté bien hecho es tan importante la corrección del caracter como la ejecución del mismo.
(Y añado: Casi nunca coinciden las dos cosas, y con harta frecuencia ninguna de ellas está presente).
Mi suegra acaba de superar los 60. Padece tecnofobia aguda:
Aún recuerdo las tardes que me dio el año pasado en Madrid, tratando de enseñarle a usar el PPStream en el ordenador.
Así que aprecio el esfuerzo que ha hecho por poner un ordenador en su casa, ¡con internet y todo! ¿Que no funciona la mitad de las veces? Sin problema. En los diez días que llevamos por aquí, he terminado dos libros y comenzado el tercero. ¿Quién hubiera dicho que la vida sin Internet sería tan productiva?
Hay artefactos varios que se compran a buen precio, pero cuyos consumibles cuestan un riñón. Por ejemplo, la Gillette Match X (precio aceptable, con esfuerzo) y sus recambios.
Quizás el consumible de precio que más asusta sea el cartucho de tinta de las impresoras, que venden como si su contenido fuera sangre de unicornio.
Hoy, en esta soleada tarde de domingo, aparco mi quehacer diario para declararme públicamente tonta del bote, del cartucho o del culo, por los eventos que se han sucedido en mi vida desde el pasado viernes.
Moraleja: Lo barato sale caro.
Moraleja 2: Epson, NUNCA MAIS.
Esta entrada va dedicada a los padres que han adoptado a sus hijas de China. Viene a mostrar lo siguiente: Hay gente que no piensa antes de hablar. Es más: Hay gente que no piensa ni antes de hablar, ni después.
Después de todas las burradas que tienen que oír esos padres y, sobre todo, esos hijos (¿por qué se habla a veces sobre los críos delante de ellos, como si no se enterasen de nada?), sólo me queda sentirme afortunada de las perlas que me dicen a mí, pecata minuta en comparación.
TODO ES VERÍDICO como que me llamo mi suegra me llama Aorijia
¿Cuánto os ha costado?
¡Qué buena acción has hecho!
Búscale amigas chinas, no se vaya a pensar que es blanca.
¿Habéis tenido que ir a por ella o la han mandado?
¿Cómo vas a hacer para diferenciarla de las demás? ¡Si son todas iguales!
¿Y en qué idioma os entendéis con ella?
Entonces, ¿cuánto cuesta una chinita? Siempre he querido una, sobre todo desde que vi el documental en A3.
Es china, pero guapa.
Es tan mona, no parece china, parece una niña normal.
Mi madre se aburre en casa y le he dicho que adopte una chinita para ponerle coletas.
Las chinitas son muy monas, pero luego crecen…
¿Es china la niña? ¿Se lo vais a decir cuando sea mayor?
¡Pero no le pongas un nombre con “r”, que los chinos no saben pronunciarla!
¿Es tuya? ¿Pero tuya, tuya, tuya?
Pero ¿cómo vas a ponerle un disfraz de Cenicienta? ¡tendrá que ir de Mulan!
Algunas frases me las han dicho a mí, de carambola. Si hay algo que tenemos en común TODAS las familias multirraciales es que la mezcla parece justificar todo tipo de intromisiones en nuestra intimidad familiar.
Imaginad lo que debe ser crecer escuchando comentarios constantes que te reducen a ser una mera mercancía, un producto de compraventa. Imaginad crecer siendo culturalmente 100% de un lugar cuyos habitantes se empeñan en convertirte constantemente en un outsider, basándose en tu aspecto. Y no te quejes: te dirán que la gente tiene “buena intención” y habla desde el cariño.
Mi opinión es… ¡al carajo con la buena intención! Las familias adoptantes/multirraciales no están para satisfacer la curiosidad de nadie (mucho menos de desconocidos). La ignorancia tiene la lengua muy larga y la empatía muy corta.
Aquí tenemos un nuevo ejemplo de apropiación cultural para lo que nos interesa: En este caso, vendernos un producto como si fuera la panacea, con la excusa de que culturas milenarias lo usan desde hace siglos. En este caso, el producto milagro es la “leche” de soja… y los miles de productos de soja (yogures, bebedizos varios) o con soja (te reto a encontrar un producto que no lleve lecitina de soja como emulsionante).
¿Es la soja El Alimento? Es hora de rescatar esta entrada de mis borradores y hacer algunos comentarios sobre su consumo.
El primer lugar, quiero destacar la enorme falacia del anuncio anterior:
Si bien la soja se consume bastante en algunos países asiáticos (China, Corea, Japón…), gana por goleada el producto de soja elaborada (salsas, fermentados estilo natto). Beber zumo de soja (“leche de soja”) no es la medicina diaria en Japón y China, ni se usa el tofu como si fuera nuestro pan ni la soja como pipas, como quieren hacernos creer con estos anuncios. Este dato (el escaso consumo de soja cruda) es relevante, como veremos a continuación.
Si vas al supermercado, lo has visto: La soja esta de moda, tanto en productos de dietética como en la mayoría de alimentos elaborados (en forma de lecitina de soja).
Sin embargo, la soja tiene efectos para la salud humana que todo el mundo debería conocer, y que quedan muy lejos de los milagros prometidos en la publicidad. Dichos efectos se conocen desde principios del siglo XX, pero es con el presente abuso de la soja en Occidente cuando aumenta el número de estudios (más o menos tendenciosos) sobre el tema. Sin embargo, la publicidad ha conseguido minimizar los efectos perjudiciales de la soja sobre la salud, y magnificar sus beneficios. No se puede hacer un consumo responsable de ningún producto sin conocer las dos caras de la moneda.
No perdamos de vista este dato, ya que algunos de los efectos perjudiciales de la soja son consecuencia de la inclusión indiscriminada de estrógenos en la dieta:
Esta entrada no pretende ser un artículo científico sobre la soja. Mi intención es llamar la atención sobre esta inclusión masiva y artificial de un elemento ajeno a nuestra dieta, impuesta desde fuera como el nuevo dogma de fe. Al final, lo más sabio es actuar de forma lógica e informada.
En cuanto a la soja, abogo por un consumo moderado y, a poder ser, de soja elaborada/fermentada.
Firmado:
-Alguien que ha acabado desarrollando hipotiroidismo autoinmune, después de cambios en su dieta hace 6 años que llevaron al consumo habitual de soja , aunque probablemente no tenga nada que ver.
Cuando hay mal tiempo y las cosas se ponen duras, el navegante experimentado blasfema e insulta a Dios, al mar o a su perra suerte. Nunca al barco.
Nuestras vacaciones de verano consistieron en un crucero por el Mediterráneo con la compañía Iberocruceros. Es hora de contar cómo fue, tanto para poder recordarlo en un futuro, como para servir de orientación a quienes se planteen realizar un crucero de este tipo.
Durante la visita de mis suegros, optamos por hacer un crucero con ellos para que pudieran hacerse una idea de varios países, sin tener que hacer un rompecabezas monumental para hilar varios destinos. En nuestro caso, no era la opción más asequible, pero sí la más cómoda… Y si viajas con dos jubilados y un bebé, por más que te gusten los viajes DIY, prima la comodidad.
Es la pregunta impepinable que siempre te harán cuando digas que has hecho un crucero. El movimiento de un barco de crucero es escasamente perceptible. En días de marejada puede ser que alguien más sensible se maree. No te sentirás como un marinero: Sólo como un turista sobre el agua. Salvo que tengas una suerte horrible, no te ocurrirá nada como en el vídeo.
Un barco de crucero es, básicamente, un parque temático sobre el agua. Nuestro barco, el Grand Holiday, fue renovado hace pocos meses, y contaba entre sus instalaciones con varias piscinas (una de ellas infantil), parque infantil, bares, restaurantes, tiendas, Spa, un buffet, jacuzzi, gimnasio, barbacoa al aire libre, un teatro…
Los camarotes son habitaciones de un hotel de cuatro estrellas. Recogen la habitación dos veces al día. El camarote cuenta con un cutre mini-bar, una cama supletoria, secador de pelo, toallas, champú y gel, perchas y una cuerda para tender la ropa. Son cómodos y amplios (20m2 aprox. en el nuestro). Recomiendo encarecidamente apoquinar lo necesario para tener un camarote exterior (los de babor ven la costa de vez en cuando, los de estribor el mar). Ya que te vas a dejar la pasta en un viaje de este tipo, pon 150 euros más y disfruta de las vistas.
Nosotros hicimos todas las excursiones con el barco, lo que duplicó el coste final del viaje. Las excursiones que realizamos, grosso modo, fueron:
Ferraris a punta pala, Fórmula 1 y poco más. En esta excursión la organización fue de escándalo… de escándalo de mala, digo. Hubo hasta heridos, pérdida de zapatos, diluvio universal, abandono por parte de la guía y más. No quiero ni recordarlo.
PisaLa visita de Florencia la hicimos guiada; en cuanto a Pisa, la parada era corta, para hacer la consabida foto.

En Roma pasamos prácticamente todo el día y escogimos una visita “a nuestro aire” (Iberocruceros nos llevaba en autobús desde el barco en CivitaVecchia hasta Roma, y allí nos apañábamos como pudiéramos).
Teníamos la posibilidad de ir a Capri en lugar de a Pompeya, pero hice honor a tantos años estudiando latín y nos fuimos a Pompeya. La visita me encantó, pero fue tediosa para mis suegros… Como si alguien te suelta en la tumba de los Ming sin explicarte nada.
En cuanto al Vesubio, la subida con un bebé en portabebés tuvo miga, y para mis suegros también fue costosa, pero mereció la pena.
En Túnez hicimos visitas relámpago a tres lugares:
Lo que más llamará tu atención sobre Cartago son los estragos que el paso de los años y una dejadez extrema han hecho en un lugar que debería ser de importancia.El paso de los años, los eventuales saqueos, pueden llegar a entenderse. Lo que decepciona en extremo es encontrar que este lugar, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1979, haya sido ignorado hasta entrar en una decadencia que salta a la vista al visitante.Las ruinas están desperdigadas, a menudo al lado de la carretera y, con más frecuencia aún, simplemente enterradas bajo las casazas de la “jet” tunecina. La misma casa presidencial, que debe tener unas vistas fabulosas a Cartago y al mar, está construida sobre las cisternas que alimentaban las termas de Cartago.
Nuestro guía era una enciclopedia andante; sus discursos sobre historia enervaban a los cruceristas, que preferían más compras y menos lecciones.
Algunos datos sobre las excursiones:
♦ Es posible y recomendable para vuestros bolsillos hacer estas excursiones por cuenta propia. Yo habría optado por esta manera si hubiera podido. Es posible desplazarse a los destinos principales en tren, autobús o incluso en taxi, ahorrar cientos de euros y ganar también en libertad.
♥ Las visitas en grupo son un coñazo: Audioguías que no funcionan, prisas, visitas a comercios o restaurantes concertados con el guía, viajeros que se quejan, viajeros que se retrasan, viajeros que te ahúman…
♣ Otro dato destacable de las visitas del crucero es que cada escala coincide en día y horas con la de otros cruceros. Por lo tanto, cada destino estará hasta la bandera de cruceristas, corriendo para hacer en las pocas horas disponibles lo mismo que tú. Imaginad: El caos llega desde el mar. Yo conocía Italia de unos años atrás, y debo decir que cualquier destino gana cuando lo ves tranquilamente… Las excursiones de crucero son el fast food del turismo.
Lo mejor del crucero está dentro del barco. El personal (desde camareros hasta personal de limpieza) te trata como a un emperador. La comida es variada y deliciosa (y puedes repetir 20 veces si quieres); los menúes se adaptan al destino e incluyen platos regionales (mis pobres suegros… fue para ellos una experiencia intensa desde el punto de vista gastronómico). Haz dieta una semana antes de embarcar, porque probablemente desembarques con unos cuantos kilos de más.
Espectáculos, actividades para niños… Ganas me dieron más de una vez de quedarme dentro del barco.
+ El detallismo.
+ La comida.
+ La experiencia del crucero.
± Los cruceros de Iberocruceros están 100% hispanizados. Diría que el 97% de los pasajeros son españoles; los avisos de megafonía están solo en español. Se nota la falta de experiencia con pasaje no hispano (aunque buena parte de la tripulación es de países como Brasil, Filipinas…).
- Retienen el pasaporte a los viajeros extranjeros, y como no tienen un protocolo claro sobre el tema, en ocasiones las esperas para recuperar el pasaporte son tremendas (1 hora). Tampoco tienen claro cómo funciona lo de las entradas en territorio no europeo para extracomunitarios, visas etc.
- Smoker friendly hasta el tuétano. Este punto para mí es tremendamente negativo porque me molesta el humo de primera, segunda y tercera mano: Aunque está prohibido fumar en camarotes, pasillos y zonas interiores, muchos pasajeros se lo saltan con la connivencia o ignorancia del organizador. Eso sin contar el humo de las zonas donde sí está permitido fumar.
- Al margen del Club Infantil (los niños a partir de 3 años se lo pasan bien con sus actividades, y los menores pueden jugar en el parque de bolas o con los globos), no tienen las facilidades para familias con hijos que otras empresas que acentúan más el enfoque familiar (tipo Ikea). Mejor para parejas, recién casados o jubilados. Supongo que si hubiera muchos niños amargarían el viaje a los pasajeros sin ellos, ya se sabe… Nunca llueve a gusto de todos.
- Algunos precios están más inflados que el muñeco de Michelín. Por ejemplo, cada foto de las que te hacen en el barco sale a razón de 15 euros (ni que las imprimieran en pan de oro, oiga). No obstante, las bebidas están a un precio razonable, así que sólo recomiendo pagar la “tarifa plana” de bebidas a quienes sean aficionados a los cócteles o a los refrescos.
La experiencia del crucero ha sido positiva y repetiremos, optando por algún otro destino y quizás otras compañías, por eso de comparar. En mi opinión, estos viajes son más sencillos si los hijos son algo mayorcitos.
Comencé a aprender chino en 2004.
En todo este tiempo, he probado todos los métodos habidos y por haber para aprender chino, y he llegado a algunas conclusiones sobre las mejores formas de aprender esa lengua diabólicamente compleja (y hermosa al mismo tiempo), el chino:

Acudir a la E.O.I ha sido un método de aprendizaje de chino poco útil para mí. Ya había “probado” en la EOI con el alemán en anteriores años, más jovencita y con mejores resultados. Esta vez, mi experiencia previa como aprendiz y profesora de lenguas me pesó como una losa. Cosas que no me gustaron de estudiar chino en la EOI:
Le doy dos estrellas porque a mí no me sirvió mucho en mi aprendizaje del chino.

Para que este método funcione hace falta que la motivación esté por las nubes y, a poder ser, tener algo de experiencia previa aprendiendo lenguas. En mi caso, funcionó bien. Lo que yo hice:
Le doy tres estrellas, porque me resultó una forma de aprender chino bastante eficaz, siempre en combinación con las que siguen ahora:
Este método engloba las películas, series, televisión y música/karaoke en chino. Yo era mucho de escuchar música fuertecilla y presumir de ver pelis intelectualoides… hasta que me puse a aprender chino y le cogí el gustillo al mandopop y a los culebrones taiwaneses (hasta el punto de dedicar un blog enterito a ambas aficiones).
Para el éxito del método audiovisual, es útil conocerse como aprendiz de lenguas. ¿Tienes buena memoria visual? ¿Te quedas bien con lo que oyes una y otra vez? (eso que en las teorías didácticas se llama estilos de aprendizaje). Si es así, es probable que te funcione ponerte a escuchar música en mandarín con sus letras delante, o bien ver alguna peli con subtítulos.
Advertencias:
Le doy cuatro estrellas, porque no siempre se aprende, pero un@ se alegra la vista.

Si tienes pareja china y crees que te va a servir para aprender mandarín (o el idioma que sea), despierta de tu sueño y enfréntate a la realidad: Tu novio no tiene tiempo, ni ganas, ni paciencia para enseñarte.
Le doy una estrella, porque la pareja es un factor que motiva para aprender un idioma, pero sin hacer esfuerzo por otros lados, uno no pasa de decir “hola, adiós, cerveza, gracias”.

Este método es fantástico y los resultados están asegurados: La mejor forma de aprender una lengua como el chino es ir a territorio en el que se hable chino y que te rodee por todos lados, todos los días, a todas horas. Si lo combinas con clases y estudio personal, acelerarás la cosecha de resultados de 150 años a 5 (aproximadamente).
Nota: Este método queda invalidado si vives en un gueto guiri y sólo te juntas con extranjeros como tú.
Cinco estrellas.


Es El Método. Todos los demás palidecen en eficacia en comparación: Un día con tus suegros equivale a varios meses en la EOI; un mes con tus suegros, al visionado de 5 series taiwanesas completas (tomando apuntes). Parece ir a la par con el “método novio/marido instructor”, pero nada más lejos de la realidad.
Advertencia: A este método le doy 10 estrellas, pero puede provocar insomnio y locura transitoria. Recúrrase a él con moderación y consulte con su farmacéutico.
Trato de aprovechar la visita de mis suegros para aprender de ellos.
Las circunstancias nos han llevado a tener que pasar un mes solos (suegros, peque, servidora). Mi suegra sabe decir ya “hola, adiós, gracias” en español. Tenemos la nevera llena de vegetales chinos y la despensa llena de arroz. Por lo demás, mi día a día transcurre como si estuviera en Nanjing, con la salvedad de que no sufrimos ese calor húmedo y pegajoso que tienen allí en verano, que no tenemos tele china (ni española), y que de vez en cuando experimentan con la gastronomía española.
Hablábamos el otro día mi suegra y yo sobre la salud de mi suegro. Mi suegra me decía:
En China decimos que la salud es un uno (1) y va siempre en primer lugar. Después tienes todas las demás cosas de tu vida (el trabajo, la familia, lo que sea), que son ceros, y se organizan según las prioridades después de ese primer uno. Sin salud, sin el primer uno, todo lo demás no tiene ningún valor. Por eso decimos que la salud es lo más importante.
Quizás no me decía eso exactamente, y yo sólo reconstruía lo que las frases en un nanjinés vertiginoso parecían decir, como una versión a lo grande del “teléfono roto”. En ese momento imaginaba un “cheque mental”, con su uno (“la salud”), y pensaba cómo organizo yo mis “ceros”, mis otras prioridades.
Está bien reflexionar de vez en cuando sobre qué buscamos en la vida, qué es lo más importante, qué nos sobra, qué debemos ordenar de nuevo.
Creo que dejaré esta entrada inacabada. He decidido que, ahora mismo, mi prioridad es ver un capítulo de algún culebrón taiwanés para adolescentes.
Llámalo como quieras: Ciencia, pseudociencia, superstición, mística, magufada, magia negra… Lo cierto es que el Feng Shui (pronúnciese “fongshuei”) ha dejado su impronta (consciente o no) allá por los lejanos Orientes. Hasta tal punto llega la cosa, que puedes oír comentarios sobre Feng Shui a cuadriculados físicos-hijos-de-físicos, inconscientemente expertos en una materia poco empírica, no apta para escépticos.
(Ejemplo real)
Durante un paseo por una ciudad castellana, vimos a lo lejos un edificio de este tipo:
Comentarios de mi experto de FengShui a domicilio (ZF):
El feng shui en este tipo de edificios es fatal, para los que viven dentro y para los de enfrente, ¡son como un cuchillo!
Yo levantaba la ceja con incredulidad mientras caminaba a su lado. Al doblar la esquina, vimos que frente al edificio de marras había algo parecido a esto:
¿Ves? ¿Cómo va a prosperar un negocio con ese edificio enfrente?
Si en tu negocio deseas prosperar,
los edificios de enfrente debes mirar.
Próspero fin de semana a todos
Seguro que lo sabíais: Ayer fue el quinto día del quinto mes del calendario lunar. Tan importante día constituye en China el 端午節, el Festival de los Barcos de Dragón.
Es una festividad de origen chino y de más de dos mil años de historia, que se celebra en China (es día libre) y en otros países con comunidades chinas importantes; además la han adaptado en Corea, Vietnam, Japón…
Este post no es sobre la festividad en sí, ni sobre las coloridas carreras. Este post es para mostraros esto:
Seguramente hayáis visto los Zongzi antes.
Por fuera parecen paquetes sorpresa. Cuando los abres, te encuentras una masa viscosa y reluciente.
Los Zongzi son una comida típica de la festividad de los Barcos de Dragón. Son una masa de arroz glutinoso (en ocasiones con relleno: Los de la foto llevaban dátil). El envoltorio, generalmente, es de hoja de bambú. Imagino que envolverlos será laborioso, al igual que envolver los Jiaozi.
No soy muy fan de los Zongzi (hay mucha otra comida china que me parece deliciosa en comparación), pero ayer cumplimos con la tradición y dimos buena cuenta de ellos.
Y vosotros, ¿los habéis probado alguna vez?
Para hacer el diseño de este blog, utilicé una pintura china preciosa de Chen Chun Zhong, en la que tuneé un sello en Photoshop, que podéis ver arriba.
Estos tres primeros caracteres, 奥日佳, son el nombre de este blog y el mío.
Aquí queda resuelto el misterio del sello, por si alguien se lo preguntaba.
Buen fin de semana a todos
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