Hoy entramos oficialmente en el Año del Dragón, signo poderoso, afortunado y causa de booms de natalidad en China. El Año del Perro también causa frenesí casadero y reproductor, pero no tanto (no es más que una excusa para quien no puede esperar al Año del Dragón para atarse o multiplicarse).
Siempre me pregunté por qué algunos signos chinos son tan molones (dragones, tigres) y otros tan poco apetecibles (ratas, ovejas, cerdos). Es un desequilibrio patente. El horóscopo solar es más equitativo. Desgraciadamente, me tocó nacer oveja y escorpión, lo que provoca estampidas y comentarios de “¡vade retro!” tanto en orientales como en occidentales. De todas maneras, ¿quién cree en eso?
Aunque tengo el blog a la deriva, lo he adaptado al nuevo año lunar, como corresponde. Aunque lo haya hecho con poca inspiración y mucho sueño, así se quedará un rato.
Os deseo un feliz Año del Dragón, productivo, exitoso, romántico, saludable, afortunado. Que no os toque la crisis ni de refilón y sí la lotería.
Termino mi divagación. Over and out.

Por unos días, volvemos a poner los ojos en el calendario lunar para dar la bienvenida al Año del Conejo, que comienza esta madrugada.
Nos deja el Año del Tigre y sus zarpazos. Suelen decir que el del Conejo es un buen año en el que nacer (aunque, teniendo en cuenta que le sigue el Año del Dragón, más de uno en China se aguantará sus afanes reproductivos para que el hijo le salga dragón, y no conejo). Pero estoy divagando…
En casa lo celebraremos como se estila en China: Con un banquete de 25 millones de platos distintos.
En este blog en el que tan poco me prodigo, lo celebro con un cambio de “look”.
No es que me disgustara la plantilla anterior, pero quería descargar un poco de imágenes el diseño, así que me puse a dibujar ayer un conejo y a armar algo más blanco. Se ruega al lector la concesión de unos días para arreglar desperfectos-
En fin, ¡Feliz Año del Conejo a todos! Disfrutadlo y, sobre todo, llamadlo por su nombre
Día 1 de enero de 2009, 00:30 de la madrugada. ZF y servidora regresamos a nuestro hogar, valientemente guardado por nuestro perro Koi (eso suponíamos).
Al abrir la puerta que da al salón, encontramos (todavía a oscuras) un panorama desconcertante: Cristales rotos, sangre en el suelo, en las paredes, en la puerta, y a nuestro perro dándonos la bienvenida como si tal cosa.
El misterio no tardó mucho en resolverse: El perro, que había entrado en pánico al encontrarse solo frente a los fuegos artificiales del 2009, rompió con sus saltos el cristal de la puerta del salón (que quedó hecho añicos por el suelo), se cortó en el morro y en las patas, y aún así trató de abrir infructuosamente. Dejó un rastro de sangre que terminaba bajo la mesa, lugar en el que se escondió hasta que llegamos.

¡Menuda forma de empezar el año! Mientras limpiábamos la escena del crimen, yo no podía pensar en otra cosa que en la mala suerte que este comienzo auspiciaba (bueno, en mi perro también pensé). En cambio, ZF dijo que en China traería buena suerte, porque (esquematizo su explicación):
Veremos a finales de 2009 si se ha cumplido la superstición china.
Un nuevo escándalo alimenticio sacude China.

Óptima es un fabricante estadounidense de comida para mascotas que exporta su comida a China vía 北京裕康园商贸有限公司 (Beijing) y 上海瑞宠商贸有限公司 (Shanghai), con la taiwanesa Natural Pet como intermediaria. A finales de diciembre, Óptima mandó retirar una importante partida de sus productos alimenticios en China, al haber encontrado un contaminante altamente tóxico llamado Aflatoxina. La aflatoxina es una sustancia muy venenosa y carcinogénica que provoca fallos en el hígado de los animales que la consumen, letales en potencia.
La explicación que ha dado la compañía a los dueños cuyos perros en China se están viendo afectados por la contaminación es que, con motivo de las Olimpiadas, una gran cantidad de comida para perros estuvo almacenada en Guangzhou. Allí el calor, la humedad y el tiempo de almacenamiento hicieron que la aflatoxina contaminara los productos. De nuevo, las Olimpiadas son responsables de lo sucedido.
Entre los dueños que han perdido a sus perros estas Navidades por causa de esta contaminación se encuentra Ryan McLaughlin, muy conocido por los que seguimos blogs de expatriados en China. También se ha hecho eco del incidente Shanghaiist.
En fin, un comienzo de año muy perruno.
Casarse, quiero decir.
Este es el Año del Perro en China, lo que impepinablemente supone un aumento de los matrimonios y de los nacimientos. Todo, porque al perro en China se le ha ocurrido hacer ¡¡Wang, Wang!! en vez de ¡¡Guau, Guau!!.
El motivo de la fiebre casadera, es que wāng (汪) se pronuncia casi como wàng (旺), que significa prosperidad, así que por la misma mecánica que genera en China el aprecio por unos números u otros, el Año del Perro trae buenos augurios.
La consecuencia es que varios de los amigos de ZF, en edad casadera, y otros tantos conocidos están pasando por la vicaría o alumbrando retoños. Si cuento el total de los que conozco, ya van 3 nacimientos, 2 bodas consumadas, y otras tantas proyectadas. Otra consecuencia menos deseable, es que yo también estoy en edad casadera, y tengo intenciones casaderas. Así que en vez de pasárseme el arroz, se me va a pasar el Año del Perro.
Siento cómo el infortunio se cierne sobre mí, y es que los próximos años son el del cerdo y el de la rata. Y ya tengo bastante siendo una mujer nacida en un Año de la Oveja (lo que nos hace poco deseables), como para seguir abonándome al mal agüero.
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