Hoy entramos oficialmente en el Año del Dragón, signo poderoso, afortunado y causa de booms de natalidad en China. El Año del Perro también causa frenesí casadero y reproductor, pero no tanto (no es más que una excusa para quien no puede esperar al Año del Dragón para atarse o multiplicarse).
Siempre me pregunté por qué algunos signos chinos son tan molones (dragones, tigres) y otros tan poco apetecibles (ratas, ovejas, cerdos). Es un desequilibrio patente. El horóscopo solar es más equitativo. Desgraciadamente, me tocó nacer oveja y escorpión, lo que provoca estampidas y comentarios de “¡vade retro!” tanto en orientales como en occidentales. De todas maneras, ¿quién cree en eso?
Aunque tengo el blog a la deriva, lo he adaptado al nuevo año lunar, como corresponde. Aunque lo haya hecho con poca inspiración y mucho sueño, así se quedará un rato.
Os deseo un feliz Año del Dragón, productivo, exitoso, romántico, saludable, afortunado. Que no os toque la crisis ni de refilón y sí la lotería.
Termino mi divagación. Over and out.
Pocos negocios hay más lucrativos en China que el de la fotografía de bodas.
En España, el día de tu boda va un señor o señora, cámara en ristre, a sacar fotos mientras te casas, algunas antes o justo después, quizás frente a un sauce llorón o un estanque de patos cercano al lugar de la boda, y fotografiará a los novios con todos los familiares, por turnos. El precio final es bastante caro, como caras son las copias de las fotos del catálogo.
Si habéis estado alguna vez en China, os habrán llamado la atención los 婚纱摄影, tiendas dedicadas a la fotografía de bodas.


Lo primero que quiero resaltar es que, en China, las fotos de boda no se hacen el día de la boda. Aunque se hacen fotos ese día (que detallé en una entrada pasada), las fotos de boda propiamente dichas suelen hacerse unos pocos días antes.
La pareja acuerda con la tienda escogida los tipos de fotos que desean entre los estilos ofrecidos, el número de cuadros, copias, el enmarcado que quiere, el tamaño, si quiere fotos para llavero o en artilugios intergalácticos, el precio final (que será más barato si conoces al primo segundo del dueño…), los exteriores…
Una vez terminadas las negociaciones previas (ni la OPA sobre Endesa se discutió tanto), la pareja escoge la ropa entre los trillones de vestidos y trajes disponibles, y los decorados. Ved, ved, habitaciones y habitaciones como estas:
Los días concertados para las fotos se convierten en una maratón para todas las parejas. Están por todos lados.
Se las ve en la playa, en parques, encaramados a la Gran Muralla, de punta en blanco. Al lado, gritando órdenes, un fotógrafo y un ayudante, raudo. Cada movimiento y pose cambia a la velocidad de la luz, de tan ensayado.
¿Y quién se hace las fotos? Parejas chinas, parejas mixtas, hasta parejas de occidentales.
(Aviso: esta sección puede autodestruirse sin previo aviso)
Estas son algunas de mis fotos de boda (con ZF camuflado). A mí, que no me gusta la ropa ni maquillarme, me resultó cansado andar cambiándome (6 vestidos, con 6 peinados y maquillajes y parafernalias varias), pero sé que hay a quien le divierte mucho sentirse casi supermodelo por un día:
Las fotos de exterior las hicimos en el Lago Xuan Wu y en las murallas de Nanjing.
Lo que se ve en la foto:
Lo que no se ve:
Las fotos de interior eran tanto en decorados como con imágenes detrás, no necesariamente vestidos de Cenicienta y príncipe (como se ve más arriba). Y, cómo no, nos hicieron trillones de fotos “tradicionales”. Siempre caen:
Para mí, fue una experiencia curiosa y buena lección intensiva en partes del cuerpo (“¡pon la espalda recta, pon la mano así y el pie asá, enseña los dientes!”).
¿El precio? Dos días de fotos, un CD con nuestras fotos preferidas (unas 100), más dos CDs con las fotos descartadas (otras tantas), más varios cuadros de gran tamaño, nos salió por poco más de 300 euros (con descuento). ¡Y nos lo entregaron todo de un día para otro porque volvíamos a España! Estoy segura de que algo así nos habría costado un riñón en la patria.
Enlaces:

Me casé en China en una boda lo más china que pudimos permitirnos. Si nunca habéis estado en China, o en una boda china, pensad: ¿Cómo os lo imagináis? Probablemente la imagen de arriba se aproxime.
Ya escribí sobre ello en su día: Durante el Año del Perro hubo un frenesí de bodas en China. En el Año del Cerdo también se casaron unos cuantos amigos del entorno de ZF. Por lo tanto, había comprobado en unas cuantas ocasiones cómo se organizan las celebraciones de boda de los urbanitas chinos del s. XXI. En las que vi ocurrían muchas cosas que las diferencian de las bodas en España; me preguntaba cuántas de esas diferencias experimentaría yo misma. Por ejemplo:
Advertencia: Lo que sigue es sobre el mismo día de la boda. Si el tiempo acompaña, en el futuro hablaremos de peticiones de mano, decoración de las casas, maratones fotográficos, y otros preparativos.
No penséis que este paso es tan sencillo como llamar a la puerta y que abran, ¡ni por asomo! Los que están dentro de la casa acompañando a la novia (familia, damas de honor, amigos) harán todo lo posible por impedir que el novio pase.





Como veis, las bodas actuales son un auténtico híbrido entre tradición y modernidad. Trajes típicos con vestidos blancos, zapatos rojos y arroz, rituales antiguos que beben de Confucio y novedades de anteayer.
En próximas entradas: Mi boda.
Enlace: La boda en Taiwán de Hacernohaciendo.
ZF y yo estamos metidos en el ajo de preparar nuestra boda. El plan es como sigue:
La entrada de hoy es un recuento de los documentos que nos ha hecho falta recopilar para que nos abran el expediente de matrimonio.
Lo primero que debemos hacer es ir al Registro Civil. Allí nos darán una lista con todo lo que necesitamos. Éstos son los que nos han pedido a nosotros, por partes:
A) A servidora (de nacionalidad española):

1) DNI
2) Certificado literal de nacimiento. En algunas Comunidades Autónomas es posible solicitarlo a través de Internet.
3) Certificado/s de empadronamiento/s. Estos certificados deben comprender los lugares en los que se ha residido en los dos últimos años, por lo que debe figurar la fecha de alta en el padrón. Los certificados de empadronamiento caducan a los 3 meses.
B) Al ciudadano extranjero

1) Certificado de soltería + acreditación de la capacidad de contraer matrimonio. El punto 1 de la imagen de la izquierda es un acta notarial, con sus correspondientes traducciones al español. El acta notarial tiene en su última hoja la “cadena de legalizaciones” que explicaré más adelante. Las hojas del acta no pueden separarse, pues invalidaría la legalización. Los certificados de soltería también caducan.
2) Certificado de inscripción de ZF en el consulado (chino) en España.
3) Certificado que exime de la publicación de edictos en China.
4) NIE en vigor (o pasaporte).
5) Certificado de empadronamiento.
6) Certificado literal de nacimiento (de nuevo, un acta notarial con las correspondientes traducciones).
*Las actas notariales que presentamos (puntos 1 y 6), requieren estar legalizadas. Estas legalizaciones conllevaron varios pasos en nuestro caso (sello del órgano extranjero que emitió el documento + sello del Ministerio de Asuntos Exteriores chino + sello del consulado de España en Shanghai + sello del Ministerio de Asuntos Exteriores en España, sección de legalizaciones). Las legalizaciones del MAEC en España pueden realizarse por correo certificado; también puede pedirse cita previa (algo que debe hacerse con mucha antelación).
C) Conjuntamente:

Los papeles/formularios que nos entregaron en el Registro Civil, que incluyen una declaración bajo juramento de la soltería de ambos, un boletín estadístico, y una petición al juez para llevar a cabo el matrimonio en el Registro Civil o Ayuntamiento de nuestra elección.
Ésta ha sido nuestra cosecha de papeles. ¡Es fácil comprender la existencia de gestorías! Continuará…
Llevo tiempo mareando la perdiz con el tema.
Al final pasamos por el aro: Hemos ido al Registro Civil, y en diciembre comenzaremos a recolectar los documentos que nos piden para casarnos, que no son pocos. La cosa llevará unos meses.
Gracias a los consejos que hemos recibido en este tiempo, al final optamos por firmar aquí (España) los papeles y celebrar la boda en China. Nos espera un 2009 muy movidito.
Casarse, quiero decir.
Este es el Año del Perro en China, lo que impepinablemente supone un aumento de los matrimonios y de los nacimientos. Todo, porque al perro en China se le ha ocurrido hacer ¡¡Wang, Wang!! en vez de ¡¡Guau, Guau!!.
El motivo de la fiebre casadera, es que wāng (汪) se pronuncia casi como wàng (旺), que significa prosperidad, así que por la misma mecánica que genera en China el aprecio por unos números u otros, el Año del Perro trae buenos augurios.
La consecuencia es que varios de los amigos de ZF, en edad casadera, y otros tantos conocidos están pasando por la vicaría o alumbrando retoños. Si cuento el total de los que conozco, ya van 3 nacimientos, 2 bodas consumadas, y otras tantas proyectadas. Otra consecuencia menos deseable, es que yo también estoy en edad casadera, y tengo intenciones casaderas. Así que en vez de pasárseme el arroz, se me va a pasar el Año del Perro.
Siento cómo el infortunio se cierne sobre mí, y es que los próximos años son el del cerdo y el de la rata. Y ya tengo bastante siendo una mujer nacida en un Año de la Oveja (lo que nos hace poco deseables), como para seguir abonándome al mal agüero.
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